viernes, 4 de abril de 2014

Frios inviernos.

"Frio sin nieve", a lo que veo más como "inviernos sin ti". No tienes ni idea de cuanto me (te) echo de menos. Pero bueno, aquí sigo, con el alma congelada por tu ausencia y toda la vida calléndome por los ojos. Dicen que ya no soy como antes, que soy más fría que un invierno en el mismísimo Paris. Pero no les creo, porque yo solo creo en tí. Y es que desde que te fuiste, no he vuelto a hablar en pasado. Y es que los pasados me cuelgan de los tobillos como cuando yo colgaba de un hilo pero tú me rescataste, como hacen los príncipes encantados, con su traje blanco, y su caballo color caramelo. Así para cambiar de tema, hoy me he despertado pensando en la luna. Porque ¿quién le dice que todo son fases cuando está tan vacía que ni se la ve? A veces, solo a veces, me siento como ella. Vuelve, por favor.

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